miércoles, 30 de abril de 2014

Renuncio

Lo más fácil, hubiera sido quedarme detrás de ese escritorio, sintiendo que me estaba traicionando cada que se festejaba con un toque de campana haber cumplido con el objetivo de unidades vendidas. Eso hubiera sido lo más fácil. Seguro social, seguro de gastos médicos, fondo de ahorro, aguinaldo, vacaciones pagadas, con suerte una vez al año, utilidades…

“¿Qué vas a hacer?”

Me preguntaban una y otra vez. Todos me veían con una cara de incredulidad, que ni mi mamá cuando me fui de pinta. 

“Me voy a la playa”

Había quien se reía y también quien ponía cara de asombro, de desaprobación, de envidia, de agotamiento, de disgusto. Pero atrás de todas las muecas posibles, yo veía un deseo absoluto por echarse a correr detrás de mi.

Después de haber firmado mi renuncia, caminé por los pasillos del piso de Recursos Humanos, como si trajera la Copa Confederaciones en las manos. Como si trajera un cheque por un millón de millones de dólares. Recuerdo perfecto la sensación en el estomago al ver ese papel finalmente en mis manos. Lo había pensado de mil formas, obviamente nunca como realmente pasó, pero mi sonrisa era más amplia que cualquier bahía oaxaqueña.

Y me fui de ahí un día como hoy, a echarme todas las cervezas que me cupieron y a reírme del día del trabajo, porque ese año, cayó en sábado.

Lo más fácil hubiera sido regresar. Nadie dijo que sería fácil.



lunes, 10 de marzo de 2014

Esto también tendrá sentido.

Cómo todo lo que alguna vez no lo tuvo, así, cómo cuando son tantas las preguntas que no le dan lugar a las respuestas. 

Cómo cuando mi mamá me mandó a la secundaria técnica como castigo por rebelde y tuve que aprender taquimecanografía, o cuando se me partió el corazón en su momento más tierno.

Cómo cuando creí en instituciones obsoletas con fe ciega, solo para que un día, la fe tuviera todo el sentido.

Esto también tendrá sentido en algún momento y hoy he decidido dejar de esperarlo.

Fe: "la firme creencia en algo de lo cual no existe pruebas"

viernes, 6 de diciembre de 2013

Me volvió a pasar...

Mudanza 32: Soles y Amores

Una vez más, estoy deshaciendo maletas. Esta vez, muchas menos.

Algo me hizo ese lugar tan grande que fue Balboa. Con tanto espacio vacío, con tantos ecos, con tanta luz. Me hizo querer no sentirme encerrada nunca más y decidí deshacerme de gran parte de mis cosas, para poder moverme con más facilidad.

Por el destino, que dicen que está lleno de azahares, estoy ahora aquí, otra vez en la Narvarte.

La vida tiene varias formas de decir las cosas y esta segunda temporada en la Narvarte tiene muchas similitudes con la primer temporada, en Ázcona.   

Simplemente se trata de no repetir los mismos errores... ¿Y si no es la ciudad?

¿A dónde sería bueno ir? 

Tal vez pronto logre quedarme solo con las cosas que pueda cargar en mi bicicleta. 

martes, 24 de septiembre de 2013

Mudanzas y fletes - El recuento

1.     Izcalli
2.      Chula Vista
3.      Izcalli Cero
4.      Chula Vista (Temporada del terror)
5.      Hogares temporales I: La casa chica que se volvió grande
6.      Hogares temporales II: La casa de la hermana
7.      Progreso Industrial de Interés social
8.      La casa de muñecas
9.      Hogares temporales III: Casa del ranchero enamorado
10.   La casa de muñecas (Segunda temporada)
11.   El Tráfico: Balazos y algo más
12.   Hogares temporales IV: La casa Ruiz Millán
13.   Haciendas de Coyoacán
14.   Hogares temporales V: La Moctezuma
15.   Eje 8 y Cuauhtemoc
16.   Instituto Manuel Toussaint (Primera temporada)
17.   Tripoli y Gobernadores
18.   Instituto Manuel Toussain (Segunda Temporada)
19.   Plateros
20.   Hogares Temporales VI: Santa Fe
21.   Uvas
22.   El Reloj
23.   Corazón de Coyoacan
24.   San Pedro de los Pinos
25.   Torres Adalid
26.   Sánchez Azcona
27.   Hogares temporales VII: Playa Azul
28.   Hogares temporales VIII: Yokohama
29.   Hogares temporales IX: A la orilla del río de la Plata.
30.   Hogares temporales X: La ciudad de los jardines

31. BALBOA


Me falló por dos que no cuento, pero me gusta más el 31, porque al revés es 13 y eso sólo puede ser otra buena señal.


sábado, 21 de septiembre de 2013

M: La Predicadora

Bienaventurados sean aquellos que son escuchados al salir a la calle a gritar lo que sienten. Lo que pueden y quieren. A predicar, a hablar de sus dioses, a vender remedios para las reumas o discos pirata en el metro, porque ellos no serán condenados al averno del silencio.

Tal vez no tengan nada que decirte, tal vez no necesites lo que gritan, pero tal vez si.

¡Aleluya! Porque sólo cuando se demuestra miedo, se deja a la gente gritar sin ser arrestada. Mientras la gente grite de dolor, puede acabarse la garganta pidiendo, suplicando.

Puede ser desde un: “10 pesos, le vale, 10 pesos le cuesta”, hasta un “Maestro, aguanta, el pueblo se levanta”.

Que claman por piedad a los que nos tienen vendiéndonos y rentándonos ambulantemente para pagar una renta, un cuaderno de la escuela, unos zapatos, impuestos, gasolina, una orden de tacos de 3 por 10.

Y claro que gritar duele y cuando duele, uno grita. Y hay algo que le duele a los arrepentidos: El presidente.

Pero que no se oiga que se le grita al presidente.

¡Arrepiéntanse! O el infierno será puesto en tierra, a manos de policías que gritan sin gritar a golpes contra su propio pueblo: que también tienen hambre, que ellos también tienen que sobrevivir. Qué ellos también tienen miedo. Porque también les debe doler estar ahí, sin ser todo lo que querían ser por no gritar aún con el dolor expuesto. Por no ser escuchados.

Y es así como todos somos pecadores. Tendríamos que arrepentirnos de agredir a nuestro propio país, hasta cuando cruzas la calle, te mientan la madre con el claxon y se la mientas de regreso.

Porque nos han fabricado una caja llena de fantasías que sólo pueden pasar ahí: Televisa. Porque sólo ahí las jodidas se vuelven esposas de flamantes millonarios, mientras las jodidas sueñan por horas en esas inexistentes jodidas, en convertirse en ellas, sentadas frente a la televisión, 2, 3 ó 6 horas al día, en vez de salir a la calle y convertirse en estrellas.

Porque en una pantalla, cartelera o valla, te prometen volverte guapo, sano, delgado, feliz, siempre y cuando dediques las horas que no ves televisión en trabajar para todos aquellos que te hicieron esas promesas y gastes tu sueldo en comprar sus mentiras.
                                       
Mientras tanto, los que no sienten dolor, no escuchan el dolor. Los que realmente hacen su soberana voluntad, son los que ni siquiera tienen que gritar.  Simplemente arrasan con lo que esté en su camino para conseguir su paraíso. Se lo beben, se lo comen, lo absorben todo y se vuelven más fuertes.

También hay quienes no siente dolor, pero también gritan. Desafortunadamente son los menos, pues la creencia popular es que una cosa cancela a la otra. ¿Pero que hay de la creencia personal?

Bienaventurados sean los que crean en si mismos, porque entonces dejarán de sentir dolor y podrán creer lo que ellos quieran. Podrán creer en algo más.

Bienaventurados sean los que se crean capaces de gritar, porque no serán condenados al averno del silencio y del dolor.


viernes, 20 de septiembre de 2013

Mudanzas y fletes

Esta es la historia de un una morrita que decía llevar 33 mudanzas. El número bendito de la edad de Cristo. Por eso ella creía que la próxima era santa, porque por fin iba a hacer su santa voluntad.

Esta es la historia de una mexicana que decidió recapitular sus mudanzas, en un momento histórico importante en su país, que se ha mudado muchas más veces que ella y eso le da fuerza para empacar una vez más.

O es la historia de una hija de la vida, que tuvo que migrar por el vientre de su madre, de regreso, hasta encontrar su lugar.

También es la historia de una amante, una loca por el placer, que en cada mudanza dejó un corazón roto y un pedazo de su propio corazón hecho boronas, ambos destrozados a puros besos eternos.


Sin duda, la historia de una guerrera, que se reencontró con las raíces de su origen y decidió no defraudar a quién le dio el regalo del futuro.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Las bestias sagradas del sur.

Podría escribir miles letras, contándoles que me puedo echar un round con Pepe el Toro y en una de esas hasta lo ando sentando en un knock out. Pero eso es muy mexicano del que no me gusta.

Se me ha obsequiado una vida llena de regalos y lecciones importantes, de sobrevivencia, de poder, de magias, de fuerza y de coraje.


Digamos que no soy tan bella, pero imagínense Hushpuppy... imagínense qué mi padre hubiera podido defenderme como yo se que el hubiera querido, pero que al final, si me enseñó cómo, y que me sigue enseñando. Que mi madre hubiera sabido cómo abrir un huevo escupiendo la corcholata de una cerveza y que se hubiera creído realmente sentido tan bella, que no hubiera tenido que encender ninguna estufa.



Que se hubiera dado cuenta que cuando entraba a un cuarto, toda el agua empezaba a hervir.

Qué hubiera matado al cocodrilo, no al revés.


También seguramente me llevará un rato más explicar todas las cosas que estoy entendiendo, cómo que todos mis átomos son sistemas solares y dentro de ellos, hay mundos. Y que esos mundos son habitados a mi plena y soberana voluntad. Cómo todos los demás mundos. Los de ustedes.


Cada quién gobierna su cabeza, que es su planeta y sus galaxias. Cada uno usa mejor su cuerpo, su animal, que es el canal para conectar la carne, con lo divino.


También esto se lo escribo a mi hermano, que al igual que yo, es una bestia.



http://www.cuevana.tv/#!/peliculas/4905/beasts-of-the-southern-wild




Es lo mejor que puedo hacer para explicarme por ahora.