viernes, 20 de septiembre de 2013

Mudanzas y fletes

Esta es la historia de un una morrita que decía llevar 33 mudanzas. El número bendito de la edad de Cristo. Por eso ella creía que la próxima era santa, porque por fin iba a hacer su santa voluntad.

Esta es la historia de una mexicana que decidió recapitular sus mudanzas, en un momento histórico importante en su país, que se ha mudado muchas más veces que ella y eso le da fuerza para empacar una vez más.

O es la historia de una hija de la vida, que tuvo que migrar por el vientre de su madre, de regreso, hasta encontrar su lugar.

También es la historia de una amante, una loca por el placer, que en cada mudanza dejó un corazón roto y un pedazo de su propio corazón hecho boronas, ambos destrozados a puros besos eternos.


Sin duda, la historia de una guerrera, que se reencontró con las raíces de su origen y decidió no defraudar a quién le dio el regalo del futuro.

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