Esta es la historia de un una morrita que decía llevar 33
mudanzas. El número bendito de la edad de Cristo. Por eso ella creía que la
próxima era santa, porque por fin iba a hacer su santa voluntad.
Esta es la historia de una mexicana que decidió recapitular
sus mudanzas, en un momento histórico importante en su país, que se ha mudado
muchas más veces que ella y eso le da fuerza para empacar una vez más.
O es la historia de una hija de la vida, que tuvo que migrar
por el vientre de su madre, de regreso, hasta encontrar su lugar.
También es la historia de una amante, una loca por el
placer, que en cada mudanza dejó un corazón roto y un pedazo de su propio
corazón hecho boronas, ambos destrozados a puros besos eternos.
Sin duda, la historia de una guerrera, que se reencontró con
las raíces de su origen y decidió no defraudar a quién le dio el regalo del
futuro.
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